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¿Por qué la Rusia de Putin?

Elena Zhemkova, Grigory Shvedov, Mykola Riabchuk y Natalie Nougayrède

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Resumen

El 1 de febrero de 2023 la Fundación Rafael del Pino, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación del Gobierno de España, el CIDOB y la Comisión Europea organizaron el diálogo presencial titulado: “¿Por qué la Rusia de Putin? Deberes inconclusos en tiempos postsoviéticos” en el que participaron Elena Zhemkova, Memorial, Premio Nobel de la Paz 2022, Cofundadora y Directora Ejecutiva; Grigory Shvedov, Memorial, Premio Nobel de la Paz 2022, Patrono y Director de la agencia de información MEMO.RU, y Mykola Riabchuk, miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania. La moderación del encuentro corrió a cargo de Natalie Nougayrède, ex Redactora jefe del diario Le Monde. El acto contó con la presencia de los responsables de las otras dos organizaciones galardonadas con el Nobel en 2022, Oleksandra Romantsova, Directora Ejecutiva del Center for Civil Liberties de Ucrania y Natalia Satsumkevich, Directora del Centro de Derechos Humanos Viasna de Bielorrusia.

Mikola Riabchuk: ¿Quién es el culpable? Debemos tener en cuenta nuestra responsabilidad conjunta sobre lo que ha sucedido. Todos hemos llegado, poco a poco, a esta situación. No hemos podido discernir y corregir determinadas tendencias que estaban teniendo lugar en Europa del Este, como la dictadura fascista en Rusia y la guerra contra la sociedad civil. La guerra contra la sociedad civil no se tuvo en cuenta. Nosotros tenemos nuestra parte de responsabilidad.

Las políticas de Occidente se han basado en supuestos equivocados respecto al conocimiento imperial de Rusia, es decir, un sistema de ideas que se desarrollaron desde los zares del siglo XVIII, dirigidas a silenciar y subyugar a una serie de naciones. Este conocimiento se fue institucionalizando y se convirtió en doctrina. La historia de Rusia que se ha trasladado año tras año son ideas sin sentido, incuestionables. Hay diferencias entre Rus y Rusia y hay muchas falsas nociones históricas.

Poco a poco se ha creado una percepción falsa de Rusia y de la región. Ucrania quedó marginada de todo el proyecto europeo. Quedó bajo la esfera de Rusia. Occidente tendrá que analizar seriamente esta cuestión y estos conocimientos falsos, por ejemplo, el tema de Crimea, la posición de Kruschev en su día, los tártaros. Hay toda una serie de cuestiones que reconsiderar.

Los ucranianos tenemos una doble responsabilidad. En primer lugar, Ucrania era independiente pero estaba rusificada bajo la esfera comunista y no pudimos realizar rápidamente reformas para entrar en la UE. No fuimos eficientes en nuestras reformas. también tenemos una responsabilidad histórica porque los intelectuales ucranianos fueron los que establecieron la continuidad entre Kiev Rus y Rusia, los que contrató Pedro I. Ahí hay una responsabilidad con el fomento del imperialismo.

¿Qué podemos hacer? La sociedad civil es importante, es la única forma de poder cambiar las cosas en cualquier país a través de la evolución. Los rusos no van a poder resolver el problema, solo pueden frenar la evolución. Tarde o temprano surgen obstáculos a la evolución. La evolución tiene que eliminarlos. No podemos hacer nada sin la sociedad civil.

En Ucrania, lo único que podemos hacer por nosotros, por Europa, es ganar esta guerra. Tenemos que conseguir que caiga el régimen dictatorial ruso, desacreditarlo, deslegitimarlo. No creo que eso pueda producir un proceso de democratización en Rusia porque hoy es una dictadura fascista y no hay ninguna élite que pueda sustituir a la actual y hacer las cosas mejor. Llegarán personas de este tipo que no serán mejores, pero sí más razonables, menos obsesivos y obcecados con la hegemonía global. Podemos contribuir a ese cambio, podemos resistir y vencer a este estado que nos está agrediendo. Es necesario detenerles porque, si no, van a seguir avanzando todo lo que puedan si nadie los detiene. No paran, nunca les basta. Hay que detenerlos porque, si no, se seguirán expandiendo.

Los europeos tienen que entender que esta no es la guerra de Ucrania sino la de los valores y principios democráticos y tenemos que estar dispuestos a defenderlos. Es incomodo porque los precios de la energía han subido, pero es un precio que hay que pagar. Ucrania lo está pagando con vidas humanas.

Elena Zhemkova: El comité del Nobel sabe que hay diferencia entre personas y países. Memorial es una organización internacional, no es solamente un líder, es un enorme trabajo que realizamos todos juntos.

Cuando el sistema se derrumbe y tengamos la oportunidad de leer en los archivos, ver quién ha tomado estas decisiones tan tremendas, podremos dedicarnos a nuestro trabajo tradicional. Memorial es una respuesta a la catástrofe, como un deseo de mucha gente de luchar por la verdad, de conocerla, de que la catástrofe no vuela a ocurrir.

El Estado se encuentra fuera de control y por eso tenemos tantas víctimas. Otra vez estamos viviendo en un mundo en que el estado está fuera de control, delinque. Hemos fracasado. No pudimos encontrar la fórmula para impedirlo. La justicia tiene que ser igual para todos, pero las víctimas necesitan compasión y compensación y los delincuentes tienen que recibir su merecido castigo. En Memorial hemos trabajado décadas para recordar a las víctimas. Hemos preparado una base de datos con más de tres millones de víctimas. Pero hemos fracasado en que los delincuentes sean castigados.

Ahora nuevamente estamos en un país en el que la gente tiene miedo. Hay ciudadanos que pueden superar este miedo, por ejemplo, los checos después del 68. Ahora en Rusia hay unos 20.000 casos de personas investigadas por las protestas públicas. Tenemos 20.000 razones que no todo

Hace falta ayudar a Ucrania a ganar la guerra, porque esto también es nuestro destino. Hace falta ayudar a la gente, incluidos aquellos que han abandonado Rusia. Tienen que saber que se puede contar con ellos. Lo tercero es la gente que tiene miedo, que está bajo presión, decirle vamos a intentar ayudarte, no estás solo, intenta superar el miedo. Este es el camino que debemos tomar. Esto es lo que recomiendo a Memorial en todos los países.

Grigory Shvedov: En Memorial cubrimos veinte regiones, sobre todo el Cáucaso. De vez en cuando las cosas cambian, tenemos que considerar la situación de Georgia en 2008. Tenemos que preguntarnos a nosotros mismos lo que ha sucedido porque estamos trabajando en una región en la que se produce de forma constante la violación de los derechos humanos, desde hace ya décadas.

Cada uno de nosotros debe tener en cuenta una cuestión, nos estamos perdiendo muchas violaciones de derechos humanos. Solo hay que invertir una parte de nuestro tiempo, cuatro minutos al día en la plataforma que deseen, a interpretar lo que está sucediendo en Ucrania ahora mismo. Además, hay muchos otros lugares que tenemos olvidados, por ejemplo Nagorno Karabaj. Necesitamos esa atención. Hay muchas fuentes de información para saber lo que está sucediendo, pero hay pocas personas que dediquen su tiempo a difundir una serie de ideas y muchas veces no se reacciona adecuadamente.

Es necesario ver las reacciones de los demás, porque hay personas que nunca han ido a la region, pero han visto lo que ha pasado ahí, lo han comentado y han marcado la diferencia. Una persona en Chechenia iba disparando a las mujeres que consideraba que no llevaba bien cubiertos los brazos. Alguien, valiente, publico el video. Muchas personas lo vieron. Ramzán Kadyrov, un dictador sangriento, comentó que si supiera quienes eran esas personas que disparaban a las mujeres les daría un premio. En el momento en que pronunció esas palabras, los disparos cesaron. Somos muchos y podemos reaccionar ante lo que está sucediendo y marcar una diferencia aún mayor.

Hay personas a las que les gusta Putin, a las que le cae bien. Ahora es muy complicado hacer un análisis sobre la popularidad de Putin. En la conciencia y la mente de los rusos, en muchas ciudades de Rusia y en Moscú te dirán lo insatisfechos que están con el desempleo, con el precio de la comida, pero también que Putin es una persona seria. No hay oposición, la propaganda rusa está funcionando bien y la gente tiene la idea de que la persona que está a la cabeza no es responsable. Si hubiera elecciones dentro de un mes, Putin ganaría. No hay por qué elegir entre orden y democracia. Ya hemos visto lo que pasa con la oposición liberal en varias regiones de Rusia.

Elena Zhemkova: Lo de Rusia es un proceso muy largo. Desde el principio se trataba de una democracia dirigida y, en el camino, se eliminaron los medios independientes y se demostró qué se podían hacer con las empresas independientes. Es un camino en el que se habla en serio de que el Parlamento no es un sitio para las discusiones. Es un camino en el que prácticamente se está eliminando a la sociedad civil. Sería ridículo recordar que las personas hablaban año tras año de que esto podía terminar mal. Si no se castigan los crímenes se acaban convirtiendo en crímenes que también se comenten fuera del país

Mikail Riabchuk: Estoy de acuerdo con la idea de que una Ucrania europea era una amenaza para Rusia. Pero Ucrania es una amenaza existencial para Rusia, eso es lo que dice y por eso hay que destruirla, pero no solo porque puede volverse democrática. Es más profundo. Ucrania deslegitima toda la historia rusa, todo lo que se ha construido sobre la identidad de Rusia. Desde el siglo XVIII las relaciones son de guerra. El imperio ruso está intentando constantemente eliminar a Ucrania, como la asimilación, las deportaciones. Estas dos identidades son incompatibles. Rusia no puede subsistir con ningún tipo de Ucrania y menos con una Ucrania europea. Las negociaciones por ello no tienen sentido, esta opción no existe.

La Fundación Rafael del Pino no se hace responsable de los comentarios, opiniones o manifestaciones realizados por las personas que participan en sus actividades y que son expresadas como resultado de su derecho inalienable a la libertad de expresión y bajo su entera responsabilidad. Los contenidos incluidos en el resumen de esta conferencia, realizado para la Fundación Rafael del Pino por el profesor Emilio González, son resultado de los debates mantenidos en el encuentro realizado al efecto en la Fundación y son responsabilidad de sus autores.

The Rafael del Pino Foundation is not responsible for any comments, opinions or statements made by third parties. In this respect, the FRP is not obliged to monitor the views expressed by such third parties who participate in its activities and which are expressed as a result of their inalienable right to freedom of expression and under their own responsibility. The contents included in the summary of this conference, written for the Rafael del Pino Foundation by Professor Emilio J. González, are the result of the discussions that took place during the conference organised for this purpose at the Foundation and are the sole responsibility of its authors.

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