Política monetaria en un nuevo escenario económico y geopolítico

Encuentros

Raphael Bostic y Jaime Caruana

Inicio: 15-11-2018

Fin: 15-11-2018

La Fundación Rafael del Pino, el Global Interdependence Center y el BBVA organizaron, el 15 de noviembre de 2018, el encuentro “Política monetaria en un nuevo escenario económico y geopolítico” en el que participaron Raphael Bostic y Jaime Caruana.

El Dr. Raphael W. Bostic asumió el cargo el 5 de junio de 2017 como el 15º presidente y director ejecutivo del Banco de la Reserva Federal de Atlanta. Es responsable de todas las actividades del Banco, incluida la política monetaria, la supervisión y regulación bancaria y los servicios de pago. Además, forma parte del organismo principal de política monetaria de la Reserva Federal, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Desde 2012 hasta 2017, Bostic ocupó la Cátedra Governance and the Public Enterprise at the Sol Price School of Public Policy de la Universidad del Sur de California (USC). Llegó a la USC en 2001 y se desempeñó como profesor en la Escuela de Política, Planificación y Desarrollo. Su investigación ha abarcado muchos campos, incluida la propiedad de viviendas, la financiación de viviendas, el cambio de vecindario y el papel de las instituciones en la configuración de la eficacia de las políticas. Fue director del programa de maestría en desarrollo inmobiliario de la USC y fue el director fundador de Casden Real Estate Economics Forecast. Bostic también se desempeñó como director asociado interino de Lusk Center for Real Estate de USC de 2007 a 2009 y director interino de 2015 a 2016. De 2016 a 2017, fue presidente del departamento de Gobernanza, administración y proceso de políticas del centro. De 2009 a 2012, Bostic fue el secretario adjunto para el desarrollo de políticas e investigación en el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los Estados Unidos (HUD). En ese cargo, fue asesor principal del secretario de políticas e investigación, y ayudó al secretario y al personal principal a tomar decisiones informadas sobre las políticas y programas de HUD, así como sobre el presupuesto y las propuestas legislativas. Bostic trabajó en la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal de 1995 a 2001, primero como economista y luego como economista senior en la sección de estudios monetarios y financieros, donde su trabajo sobre la Ley de Reinversión Comunitaria le valió un premio especial. Se desempeñó como asistente especial del secretario adjunto de investigación y desarrollo de políticas de HUD en 1999. También fue profesor profesional en la American University en 1998. Bostic nació en la ciudad de Nueva York en 1966 y creció en Delran, Nueva Jersey. Se graduó de la Universidad de Harvard en 1987 con una especialización combinada en economía y psicología. Obtuvo su doctorado en economía en la Universidad de Stanford en 1995. Anteriormente fue miembro en muchas juntas y comités asesores, entre ellos la Corporación de Reinversión Comunitaria de California, Abode Communities, NeighborWorks, el Fondo Nacional de Estabilización de la Comunidad, el Urban Land Institute, la Oficina de Protección Financiera del Consumidor, la Asociación Americana de Bienes Raíces y Economía Urbana, Asociación Nacional de Economía, y Freddie Mac. El Banco de la Reserva Federal de Atlanta sirve al Sexto Distrito de la Reserva Federal, que cubre Alabama, Florida y Georgia, y partes de Louisiana, Mississippi y Tennessee. El Banco tiene sucursales en Birmingham, Jacksonville, Miami, Nashville y Nueva Orleans.

Jaime Caruana Lacorte, es consejero independiente del BBVA. De 2009 a 2017 fue director general del Banco de Pagos Internacionales y profesor extraordinario del Departamento de Economía del IESE. Previamente, fue director del departamento de Mercados Monetarios y de Capitales y consejero financiero del director general del Fondo Monetario Internacional (FMI).quien fuera gobernador del Banco de España entre el 2000 y el 2006. Entre 2000 a 2006, Jaime Caruana ocupó el cargo de gobernador del Banco de España y como tal fue miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo. Además, entre 2003 y 2006 fue presidente del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea y desde 2003 ha sido miembro del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB). También forma parte del Grupo de los 30 (G30). Jaime Caruana es ingeniero de Telecomunicaciones por la Universidad Politécnica de Madrid y trabajó en el sector privado durante una década antes de incorporarse al Banco de España.

Resumen

El 15 de noviembre de 2018 tuvo lugar en la Fundación Rafael del Pino el diálogo sobre “La política monetaria en un nuevo escenario económico y geopolítico”, que tuvo como protagonista a Raphael Bostic, presidente de la Reserva Federal de Atlanta. En su intervención, Bostic se refirió al contexto que informa las decisiones de política monetaria, para lo cual empezó refiriéndose a la historia monetaria reciente de Estados Unidos y, más en concreto, a 2015, cuando la Reserva Federal inició el proceso de normalización monetaria mediante las primeras subidas de tipos de interés, desde el nivel próximo a cero en que los había situado para combatir la crisis financiera. Desde entonces, la Reserva Federal ha ido subiéndolos en pequeñas dosis, pero de forma continua, sin que ello tuviera efectos negativos sobre el mercado de trabajo. La inflación, a su vez, se encontraba muy por debajo del objetivo de precios a largo plazo. En junio de 2017, la tasa de paro había bajado hasta el 4,3%, superando las mejores expectativas. La inflación, por su parte, se había comportado tal y como se había previsto. Por ello, la Reserva Federal decidió dar el segundo paso hacia la normalización monetaria empezando la reducción del balance de la Fed, que se había cuadruplicado durante la crisis. Un proceso este que la Fed decidió llevar a cabo de forma gradual para no perturbar la estabilidad de los mercados financieros y para evitar movimientos bruscos de los tipos de interés. La estrategia puede considerarse un éxito, ya que la inflación se encuentra en el entorno del 2% y el desempleo ha caído hasta el 3,7%, una tasa que no se había conocido durante los últimos cincuenta años. La cuestión ahora es si se necesitan más ajustes, y cuáles serían estos, para alcanzar la neutralidad de la política monetaria. La cuestión es importante porque un elemento muy importante de una buena política es la calibración adecuada de la misma con el fin de poder gestionar los riesgos al alza y a la baja. De hecho, la Reserva Federal tiene que encontrar ahora un equilibrio entre detenerse antes de que se haya alcanzado la normalización completa y arriesgarse a sobrecalentar un ambiente económico inestable, o ir demasiado lejos y cortocircuitar una expansión económica sostenible. El riesgo de detenerse demasiado pronto está relacionado con el nivel de paro, que se encuentra en niveles históricamente bajos y está por debajo del nivel que la Reserva Federal considera sostenible a medio plazo, que es una tasa de entre el 4,3% y el 4,6%. Niveles tan bajos de desempleo suponen una enorme presión sobre la economía cuando, como es ahora el caso, se sitúan por debajo de la tasa natural de paro. Estos periodos de elevada presión acaban siempre en recesión porque sobrecalientan la economía. En ese contexto, el proceso de toma de decisiones en el sector privado se vuelve crecientemente arriesgado y surgen los desequilibrios, en especial en los mercados financieros. Otra consecuencia del sobrecalentamiento es que, inevitablemente, aparecen las tensiones inflacionistas, lo que lleva al banco central a responder de forma agresiva, lo que provoca el debilitamiento de la situación económica. Por lo que se refiere a los riesgos relacionados con ser demasiado agresivos, en vez de muy tímidos, la principal incertidumbre estriba en que es muy difícil determinar si una economía se encuentra sobrecalentada. Considérese, por ejemplo, la determinación de la tasa “normal” de desempleo. Cuando se inició el proceso de normalización monetaria en 2015 consideraba que una tasa normal de paro era el 5%. En este momento pienso que, a largo plazo, está más próxima al 4%. Estimar la capacidad de la economía también resulta muy difícil. Muchos economistas calculan que la tendencia en la tasa de actividad es negativa debido al envejecimiento de la población. Sin embargo, en los últimos años ha evolucionado de forma plana y ha crecido recientemente. Además, hay otros riesgos macroeconómicos. Una parte de la fortaleza del crecimiento del PIB estadounidense se debe a los estímulos fiscales, pero esos efectos se desvanecerán en los próximos años. A ello hay que añadir los riesgos derivados del incremento global de aranceles y de la evolución del comercio internacional. Teniendo en cuenta todos estos riesgos, lo mejor es proceder con cautela y mantenerse atento a lo que deparen los datos. No creo que estemos muy lejos de la neutralidad de la política monetaria, que es donde queremos estar. Pero también estoy preparado para apoyar una aproximación más agresiva si los datos ofrecen señales de sobrecalentamiento.

La Fundación Rafael del Pino no se hace responsable de los comentarios, opiniones o manifestaciones realizados por las personas que participan en sus actividades y que son expresadas como resultado de su derecho inalienable a la libertad de expresión y bajo su entera responsabilidad. Los contenidos incluidos en el presente resumen, realizado para la Fundación Rafael del Pino por el profesor Emilio González, son resultado de los debates mantenidos en el encuentro realizado al efecto en la Fundación y son responsabilidad de sus autores.

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