La influencia en el pensamiento económico de la Escuela Española de Economía

La influencia en el pensamiento económico de la Escuela Española de Economía

La Fundación Rafael del Pino organizó, el 31 de enero de 2018, el diálogo “La influencia en el pensamiento económico de la Escuela Española de Economía”, en el que intervinieron Juan Velarde, Pedro Schwartz, Vitoriano Martín, León Gómez y Ángel Fernández con motivo de la presentación del libro La Escuela Española de Economía (Unión Editorial, 2017).

Los orígenes de la Economía como ciencia se encuentra en los autores escolásticos españoles de los siglos XVI y XVII porque, como explica el autor en esta obra, como consecuencia del descubrimiento de América en el año 1492, se produjo lo que puede denominarse una primera globalización con grandes movimientos migratorios de la población europea hacia el Nuevo Mundo y con un gran aumento del transporte marítimo y del comercio en el océano Atlántico, lo que llevó a la necesidad de estudiar las disputas morales que se derivaban de la colonización y de las transacciones del mercado y, consecuentemente, propició la identificación correcta de la mayoría de los principios económicos en las obras de los autores escolásticos españoles. A pesar de las guerras, las ideas escolásticas de los autores españoles se transmitieron por Europa y América gracias al latín como el idioma común del mundo académico de la época y al uso de la tecnología de la imprenta que permitía publicar gran cantidad de libros.

Ángel Manuel Fernández Álvarez es Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales, International Executive MBA e Ingeniero. Es funcionario del Cuerpo de Ingenieros Navales del Estado y trabaja en la Secretaria de Estado de Hacienda del Ministerio de Hacienda y Función Pública. Es miembro del Grupo de Investigación de Historia del Pensamiento Económico del Departamento de Historia e Instituciones Económicas I de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y del Grupo de Investigación sobre el Pensamiento de la Escuela de Salamanca de la Universidad Francisco de Vitoria que recibe una subvención del Ministerio de Economía y Competitividad para el proyecto de I+D con referencia nº FFI2017-84435-P y título “Sociedad, Política y Economía: Proyecciones de la Escolástica Española en el Pensamiento Británico y Anglosajón”.

Juan Velarde Fuertes es considerado uno de los economistas españoles más importantes y con mayor influencia. Destaca en los campos de la economía española e iberoamericana, seguridad social y pensamiento español, además de mostrar su amplio conocimiento en multitud de materias. Estudió Ciencias Económicas en Madrid, en la primera promoción de éstos estudios en España. En 1951, entró a formar parte del cuerpo nacional de Inspección de Trabajo, dependiente del Ministerio de Trabajo. En 1956 consiguió el doctorado con Premio Extraordinario. Años más tarde se dedicó a la enseñanza en la facultad donde había estudiado y en 1960 fue catedrático de “Estructura e Instituciones Económicas” en la Universidad de Barcelona. A partir de 1964, impartió clases de “Economía Aplicada” en la Universidad Complutense de Madrid donde ostenta el título de Catedrático emérito. Además, durante el periodo 1974-1977 fue rector de la Universidad Hispanoamericana Santa María de la Rábida. Es académico de número de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas desde 1978 y su presidente desde el 16 de diciembre de 2014, además de Doctor “Honoris Causa” por las Universidades de Alicante, Oviedo, Pontificia de Comillas, Valladolid y Sevilla. Desde 1991, es Consejero del Tribunal de Cuentas y en 1998 Juan Velarde fue nombrado Presidente del Foro Libertad y Calidad de la Enseñanza. ). Es presidente de honor del centro Diego de Covarrubias. Desde 2001, es socio de Honor de AECA (Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas. Actualmente, colabora con la revista Época, donde semanalmente escribe un artículo de materia política o económica.

Pedro Schwartz es Doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y obtuvo su Maestría y grado de Doctor en Ciencias Políticas en la London School of Economics. Ha sido presidente de la Mont Pèlerin Society y fundador y miembro de numerosas instituciones dedicadas a la defensa de la libertad, entre ellas el Centre for European Policy Studies, el Liberales Institut y el Cato Institute. Es académico de número de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y Catedrático Rafael del Pino en la Universidad Camilo José Cela.

Victoriano Martin Martin es Doctor en Economía por la Universidad Complutense de Madrid y es Catedrático de Historia del Pensamiento Económico de la Universidad Rey Juan Carlos. Ha sido director del departamento de Historia e Instituciones Económicas y Filosofía Moral de la URJC, además de director del Seminario de Pensamiento Económico y Filosofía Moral Laureano Figuerola. En estos momentos imparte clases desde el Seminario Permanente de Historia del Pensamiento Económico de la Universidad Católica de Ávila. El 13 de noviembre de 2013, tomó posesión de su plaza de Académico de Número en la sección de Ciencias Políticas y de la Economía, medalla nº 27 de la Real Academia de Doctores de España, con un discurso de ingreso sobre: Filosofía política y teoría monetaria en la Europa medieval y su reflejo en Juan de Mariana. Actualmente, dirige el Centro de Estudios Luis de Molina de la Universidad Católica de Ávila donde se impulsa el conocimiento sobre el pensamiento de los escolásticos españoles del siglo XVI.

León Gómez Rivas es doctor en Historia Moderna y en Economía por la Universidad Complutense. Trabaja como Profesor Titular en la Universidad Europea de Madrid, impartiendo las asignaturas de Historia y Pensamiento Económico. Sus temas de investigación tratan sobre el pensamiento político y económico de la segunda escolástica española, como analizó en su tesis sobre La Escuela de Salamanca, Hugo Grocio y los orígenes del liberalismo económico en Gran Bretaña. Es miembro de la Mont Pelerin Society, del Centro Diego de Covarrubias y de varias asociaciones de profesores de Historia o Economía. Invitado por los Coloquios Liberty Fund, ha viajado en varias ocasiones a la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala, con la que colabora en el Sitio Escolástico. Evaluador externo de revistas como Procesos de Mercado, Hispania, Empresa y Humanismo, Revista de Historia Económica o Estudios de Economía Aplicada. Recientemente ha terminado el Bachillerato en Teología por la Universidad Eclesiástica San Dámaso.

RESUMEN
Siempre se ha hablado de la Escuela de Salamanca como centro del renacimiento del pensamiento, durante el Siglo de Oro, que llevó a cabo un grupo de profesores españoles y portugueses, especialmente los teólogos, a raíz de la labor intelectual y pedagógica que llevó a cabo Francisco de Vitoria en la Universidad de Salamanca. Uno de los campos en que trabajaron estos pensadores fue la economía, con importantes aportaciones de personajes tan destacados como Francisco Suárez, Domingo de Soto o Juan de Mariana, entre otros. Pero, ¿hubo por la misma época otros pensadores que trataran de esos mismos temas en otros lugares de España? ¿Había algún denominador común en su pensamiento? ¿Podría hablarse con propiedad de una Escuela Española de Economía?

Para arrojar luz sobre esta cuestión, la Fundación Rafael del Pino reunió el 31 de enero de 2018, en su sede, a Pedro Schwartz Girón, catedrático Rafael del Pino en la Universidad Camilo José Cela y académico de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas; Juan Velarde Fuertes, catedrático emérito y presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas; Victoriano Martín Martín, catedrático emérito de Historia del Pensamiento Económico y miembro de la Real Academia de Doctores, y Ángel Fernández Álvarez, autor del libro “La Escuela Española de Economía”, en un diálogo sobre este tema.

Ángel Fernández defendió la razón de hablar de una Escuela Española de Economía, en tanto en cuanto, aunque su inicio tuvo lugar en el Convento de San Esteban de la Universidad de Salamanca por el padre dominico Francisco de Vitoria, también hubo pensadores que estudiaron y trabajaron en otras universidades españolas como Alcalá de Henares, Valencia, Palencia, Valladolid o Sevilla. Fernández reivindicó el uso de dicha denominación para abarcar al conjunto amplio de autores escolásticos que identificaron en sus obras los principios del crecimiento económico y las instituciones, inclusivas e integradoras, que caracterizan una sociedad civilizada al tratar las cuestiones y disputas morales como consecuencia del proceso de colonización y cristianización de América.

A raíz del descubrimiento de América, en 1492, España lideró lo que puede considerarse una primera globalización con grandes movimientos migratorios de la población europea hacia el Nuevo Mundo y con un gran aumento del transporte marítimo y del comercio en el océano Atlántico. Esto llevó a la necesidad de estudiar las disputas morales que se derivaban de la colonización y de las transacciones del mercado y, consecuentemente, propició la identificación correcta de la mayoría de los principios económicos que hoy damos por aceptados, pero que aparecen primero en las obras de los autores escolásticos españoles. Sus ideas se transmitieron por Europa y América, gracias al latín como idioma común del mundo académico de la época y también al uso de la imprenta, que permitía publicar y difundir gran cantidad de libros.

El imperio español tenía un tamaño monumental, como recordó Juan Velarde, y en su seno se desarrollaron ideas fundamentales para el desarrollo de la economía de mercado. Esas ideas, sin embargo, no terminaron de cuajar en España debido al nulo interés que manifestó la universidad española por una rama del saber tan fundamental para la economía como es las matemáticas. Los escolásticos establecieron las bases intelectuales del capitalismo, pero les faltó el aparato científico.
Los escolásticos fueron autores valientes, en especial Juan de Mariana, quien defendió ideas tan polémicas como el tiranicidio como respuesta de última instancia ante el totalitarismo, la importancia, o el derecho de rebelión cuando se traspasa el límite que supone la propiedad privada, si bien el duque de Lerma lo envió a prisión por su denuncia sobre la adulteración de la moneda que el valido del rey estaba llevando a cabo.

Francisco de Vitoria, rememoró Pedro Schwartz, reavivó la discusión económica y constitucional, siguiendo la tradición de Tomás de Aquino. La escolástica, considerada demasiado formal, había sido apartada durante décadas, pero las universidades europeas volvieron a tomar ese marco de estudio, apartándose del positivismo y recuperando la reflexión sobre asuntos naturales. Ese desarrollo fue especialmente profundo en España, en la Universidad de Salamanca y otros centros. Su legado dejó una herencia teológica importante.

No obstante, hay que tener cuidado a la hora de estudiar los estudios de los autores escolásticos, no podemos caer en el patriotismo científico, advirtió. Las aportaciones al pensamiento económico que hicieron todos estos pensadores fueron mucho menos profundas que sus reflexiones consagradas a otras cuestiones, como por ejemplo los límites constitucionales del poder. Otro motivo para la cautela es que, aunque todos ellos hablaron a favor del comercio, no enarbolaron una oposición firme ante el proteccionismo de la época.

La figura de Juan de Mariana tiene una enorme importancia por su capacidad para condensar ideas en volúmenes pequeños y por su valentía a la hora de defender distintas ideas, señaló Victoriano Martín, aunque advirtió de que, aunque las ideas de Mariana en materia de teoría monetaria son muy importantes, en última instancia proceden de los estudiosos de la Universidad de París y sus trabajos sobre la reacuñación de monedas.

Compartir