Conferencia Magistral de Leandro Prados de la Escosura
La economía española española en el último milenio: progreso, declive y eficiencia
La Fundación Rafael del Pino organizó el día 29 de septiembre de 2026, la Conferencia Magistral de Leandro Prados de la Escosura titulada «La economía española en el último milenio: progreso, declive y eficiencia». Tras la conferencia en Profesor Prados de la Escosura dialogó con Vicente J. Montes Gan, director de la Fundación Rafael del Pino.
Leandro Prados de la Escosura, Catedrático Emérito de Historia Económica de la Universidad Carlos III de Madrid e Investigador del Centre for Economic Policy Research del Reino Unido es, además, Catedrático Rafael del Pino. Doctor por la Universidad de Oxford y Doctor en Economía por la Universidad Complutense, ha ejercido la docencia en las universidades de Georgetown University (como Catedrático Príncipe de Asturias) y de California-San Diego. Ha ocupado la Cátedra Honorífica Maddison en la Universidad de Groningen y ha sido Leverhulme Professorial Fellow en la London School of Economics and Political Science (LSE), Visiting Fellow en All Souls College, Oxford, y Jean Monnet Fellow en el Instituto Universitario Europeo (Florencia).
Editor de la Economic History Review y miembro del consejo editorial de varias revistas académicas internacionales. Ha sido presidente de la European Historical Economics Society y miembro del Comité Ejecutivo de la International Economic History Association. Es miembro correspondiente de la Academia das Ciências de Lisboa y de la Real Academia de la Historia. Entre sus libros más recientes figuran Spanish Economic Growth, 1850-2015 (Palgrave Macmillan, 2017), Human Development and the Path to Freedom (Cambridge University Press, 2022) y A Millennial View of Spain’s Development: Essays in Economic History (Springer, 2024). Actualmente investiga sobre la libertad económica y el bienestar en el mundo en perspectiva histórica y el desarrollo económico en España a muy largo plazo.
Resumen:
La Fundación Rafael del Pino organizó, el 29 de septiembre de 2026, la Conferencia Magistral «La economía española en el último milenio: progreso, declive y eficiencia», impartida por Leandro Prados de la Escosura, catedrático emérito de Historia Económica de la Universidad Carlos III de Madrid, investigador del Centre for Economic Policy Research y catedrático Rafael del Pino.
Una mirada de largo plazo a la economía española
Leandro Prados de la Escosura propuso recorrer más de siete siglos de historia económica para analizar cuánto ha progresado España, en qué momentos se han producido avances y retrocesos y, sobre todo, qué papel ha desempeñado la eficiencia en esa trayectoria.
Frente a una interpretación de la historia económica que contrapone un largo periodo de estancamiento previo a la Revolución Industrial con el crecimiento posterior, Prados de la Escosura mostró una evolución mucho más compleja. Antes del siglo XIX existieron periodos prolongados de crecimiento de la renta por habitante, seguidos también de etapas de declive.
En perspectiva internacional, España constituye, según explicó, un caso de relativo éxito, aunque no sostenido. Actualmente forma parte del grupo de economías de renta alta, pero mantiene una distancia significativa respecto a los países occidentales más avanzados. Para comprender cómo se ha llegado hasta esta posición, señaló tres grandes hitos históricos: la peste negra, la decadencia española de la Edad Moderna y la industrialización.
La eficiencia, una variable fundamental
Una de las ideas centrales de la conferencia fue la importancia de distinguir entre crecer mediante la incorporación de más recursos y hacerlo utilizándolos mejor. Para Prados de la Escosura, las diferencias de eficiencia —la denominada productividad total de los factores— permiten explicar una parte fundamental de la evolución de la economía española y de su posición relativa frente a otros países.
Su análisis mostró que, cuando la productividad española aumentó históricamente, lo hizo con frecuencia gracias a un mayor uso de recursos por trabajador. Sin embargo, al comparar España con las economías que fueron asumiendo el liderazgo internacional, las diferencias estuvieron relacionadas en gran medida con la eficiencia con la que esos recursos eran empleados.
Además, señaló una relación entre eficiencia, crecimiento y distribución de la renta: los periodos de aumento de la eficiencia han coincidido históricamente con mayores niveles de prosperidad y una distribución más igualitaria, mientras que las etapas de pérdida de eficiencia han estado asociadas a menor crecimiento y mayor desigualdad.
De la peste negra a la decadencia española
El primer gran episodio analizado fue la peste negra. Su impacto sobre la economía española fue diferente al registrado en otras partes de Europa. En algunas regiones, la fuerte reducción de la población generó escasez de mano de obra, incrementó los salarios y favoreció innovaciones destinadas a sustituir trabajo por capital.
En España, sin embargo, la abundancia de tierra y la escasez previa de población configuraban una economía de frontera. La pérdida demográfica alteró ese equilibrio y contribuyó a una evolución menos favorable de la renta por habitante. La peste, por tanto, no produjo los mismos efectos económicos en todas las sociedades europeas.
Prados de la Escosura abordó también el declive de la economía española durante la Edad Moderna. Entre los elementos analizados destacó la desurbanización y la desindustrialización, así como el impacto de las guerras y de las necesidades de financiación de la Monarquía. El aumento de la presión fiscal y la inestabilidad monetaria contribuyeron a reducir la actividad económica y los incentivos para aumentar la productividad.
El gran cambio del siglo XIX
Las guerras napoleónicas representaron otro importante punto de inflexión. Aunque tuvieron un elevado coste humano y económico a corto plazo, fueron seguidas por profundas transformaciones institucionales.
La revolución liberal supuso la redefinición de los derechos de propiedad, la igualdad de los ciudadanos ante la ley, la liberalización de los mercados y un mayor control parlamentario de los ingresos y gastos públicos. A partir de ese momento, la evolución de la economía española experimentó un cambio fundamental.
Prados de la Escosura contrapuso así la España de los súbditos, caracterizada por episodios recurrentes de crecimiento y contracción, con la España de los ciudadanos, en la que los niveles de vida han avanzado de manera sostenida, aunque con excepciones como la Guerra Civil, la posguerra y la autarquía y con un crecimiento menos intenso que el registrado por otras economías avanzadas.
El reto actual de la productividad
La perspectiva histórica permitió conectar el análisis con uno de los principales desafíos actuales de la economía española. Prados de la Escosura destacó que el proceso de convergencia con las economías más avanzadas fue especialmente intenso durante las últimas décadas del siglo XX, pero perdió fuerza posteriormente.
Desde finales de los años ochenta, la eficiencia ha dejado de desempeñar el papel protagonista que tuvo en etapas anteriores. El crecimiento se ha apoyado en mayor medida en la acumulación de capital físico y, en menor grado, de capital humano. Entre las posibles explicaciones mencionó la baja inversión en activos intangibles y en I+D, la limitada adopción de nuevas tecnologías, los obstáculos a la competencia y determinadas ineficiencias regulatorias, administrativas y judiciales.
Durante el diálogo con Vicente J. Montes Gan, Prados de la Escosura profundizó en este diagnóstico. Señaló que desde los años noventa se ha estancado la mejora en la composición del capital y que el capital humano lleva también décadas mostrando un escaso avance. Estos fenómenos discurren en paralelo al débil comportamiento de la eficiencia.
Tecnología e inteligencia artificial
El diálogo abordó finalmente el potencial de las nuevas tecnologías para transformar la productividad. Prados de la Escosura recordó que grandes innovaciones como el ferrocarril y la electrificación estuvieron asociadas históricamente a periodos de aceleración de la eficiencia.
En este contexto, situó la inteligencia artificial entre las grandes innovaciones capaces de producir transformaciones económicas de amplio alcance. Su difusión, apuntó, podría ser considerablemente más rápida que la de tecnologías anteriores como el vapor o la electricidad. Desde una perspectiva histórica expresó una visión optimista sobre la capacidad del progreso tecnológico para elevar los niveles de vida a largo plazo, aunque advirtió de que sus efectos iniciales sobre la distribución de la renta pueden ser diferentes.
La conferencia concluyó poniendo el foco en el margen que todavía tiene España para mejorar su posición relativa. La experiencia de los últimos siete siglos muestra que el progreso económico no depende únicamente de disponer de más capital o más recursos, sino de utilizarlos de forma más eficiente. Una cuestión que conecta la historia económica española con uno de sus principales retos de futuro.
La Fundación Rafael del Pino no se hace responsable de los comentarios, opiniones o manifestaciones realizados por las personas que participan en sus actividades y que son expresadas como resultado de su derecho inalienable a la libertad de expresión y bajo su entera responsabilidad. Los contenidos incluidos en el resumen de esta conferencia son resultado de los debates mantenidos en el encuentro realizado al efecto en la Fundación y son responsabilidad de sus autores.
The Rafael del Pino Foundation is not responsible for any comments, opinions or statements made by third parties. In this respect, the FRP is not obliged to monitor the views expressed by such third parties who participate in its activities and which are expressed as a result of their inalienable right to freedom of expression and under their own responsibility. The contents included in the summary of this conference are the result of the discussions that took place during the conference organised for this purpose at the Foundation and are the sole responsibility of its authors.